Guau

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Todos en Madrid conocemos el que para nosotros es el mejor Gin Tonic de Madrid.

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Junco Madrid

Local de Madrid de esos que viven de noche, que la oscuridad de sus paredes se entremezcla con la robustidad de sus artistas, de su música y en definitiva de su estilo. En la Plaza de Santa Barbara, junto a la plaza de Alonso Martínez, Junco es uno de los mejores garitos de Jazz de la capital. Aunque no sólo dedican las noctámbulas horas a ofrecer este tipo de música, sino que cada noche algún artista posa el taburete en el escenario y deleita a los allí asistentes, ya que la calidad es palpable. Se podría decir que en cada noche se rinde un homenaje a esos pequeños directos que los artistas valoran con mayor fuerza que el mejor de los grandes conciertos.

   En Junco también hay lugar para poder mover los pies al son de unos del mejor Soul y funky de los últimos años, por lo que pasarse por el Junco nunca es mala idea. Entre amigos o para cautivar a esa chica que no sabes como sorprenderla, es un local que garantiza una buena noche y el éxito. Además su ubicación os permite moveros por Alonso y muchos de los bares que desde el blog os recomendamos.

Marion Café

Su nombre quizás pueda pensar que es una café más de la capital. Pero nada más entrar, nuestros ojos se cercioran de que eso no es así. Su decoración invade al cliente de una relajación atípica en ciudades como Madrid, pero ese aspecto exótico que presenta Marion Café quizás sea lo que envuelva el éxito de este local de Madrid. Es tal la disparidad de elementos que hay alrededor de la mesa de cada cliente que resulta difícil olvidad este café, que desde aquí os presentamos en el blog convencidos de que es un sitio diferente que goza de un éxito notable. Música relajada con ritmos de Jazz se entremezclan con la variedad de fiestas culturales que se celebran cada día. Situado en la calle Martín de los Heros, al lado de la calle Princesa.

El café dispone de conexión wi-fi, por lo que no se hace imprescindible acudir allí a tomar algo para empezar la noche, sino que se trata de un buen sitio al que acercarse a desconectar, a disfrutar de su excelente carta de cócteles e infusiones. Como dato curioso comentaros que es el único bar de Madrid que utiliza productos que respetan el precepto de la religión judía, y que es una manera cojonuda de probar algo nuevo

Café Populart

Cuando Madrid crece con el abrigo gris sobre nosotros, la mejor manera de encender una idea es con el sonido de un buen local de jazz. La Esquina Sin Luz en uno de los posavasos de Clamores, el micrófono desde el que se despidió Nacho Vegas.

Ahora os vamos a presentar otro que cumple características similares, sobre todo que no tiene al rock como rewind  de su música. Jazz y sensualidad en estado puro en Café Populart. No han dado la espalda a otro tipo de música, de hecho cualquier tarde puedes oir conciertos y no son siempre del mismo género musical, pero si por algo han apostado sobre todo es por el jazz. Por su escenario han desfilado artistas de la talla de Sonny Fortune, Wallace Roney o Bill Saxton.

A medida que pasan las horas en este pequeño café, uno experimenta la sensación que sintió Benjamin Button, sobre todo gracias al movimiento de las rodillas que consiguen sacar a la pista a los trazos de humo que años atrás eran parte del escenario en muchos locales de Madrid. Aquí empieza mucho de lo que persigue el blog, quizás, hasta que dentro de no mucho, se quede sin carretera blanca sobre la que escribir sus líneas.

Sala El Juglar

    En el barrio de Lavapiés d Madrid tiene sus paredes esta sala de música de Madrid que no sólo apuesta por el rock, sino que presenta uno de los más variados carteles de música, tanto de rock como de música más electrónica como de jazz. La sala Juglar abre todos los días, los del fin de semana el cierre logicamente es más tarde, pero todos los días de la semana os podeis acercar a disfrutar de algún concierto, ya que todos los días os sorprenderan con algo nuevo.

  Esta llena de un ambiente más bien vanguardista, más próximo a esos tintes que está tomando el bario de Lavapiés, que ezstá consiguiendo la sombiosis perfecta entre lo antigu y castizo con lo nuevo y moderno. Un ejemplo claro es esta sala, que ofrece buena música todos los días. No persigue queesteís allí toda la noche sino que es una se esas salas trampolín, es decir lugares donde uno empieza la noche tranquila, con amigos, que acuden a disfrutar un buen concierto de música en directo y acaban la noche a las siete de la mañana. La sala Juglar sólo abre hasta las  03:30 de la mañana, por tanto es el momento perfecto para acudira otro de los locales de la zona.

En la sala se mecla jazz, rock y humor, y todo ello con un ambiente genial y extrovertido, que consigue que sa una noche divertia, que es una sala de esas que son muy acojedoras y de las que de verdad uno guarda buen recuerdo. Artistas nóveles entregan todo sobre el escenario para conseguir que el público no dude en repetir otra noche sobre la Sala El Juglar

Moe´s

   Es un club que se encuentra en Madrid. No responde a las carcterísticas que venimos comentando en el log, pero entendemos qu tiene calidad suficiente para que aparezca,ya que es una forma distinta de paar la noche, quizáalgo más relajada con una buena cerveza y un calido sonido de jazz de fondo. A medida que arranca la noche los sonidos tranquilos y amables del jazz se van convirtiendo en un tremendo blues, para dar paso por fin a un baile muy animable como es el funky. No responde a las discotecas al uso, sino que presenta un ambiente más tranquilo, en el que el cliente puede saborear de un mejor modo la noche, pero que al final el disfrute será el mismo como si de una noche de rock se tratase.

     Este club abrió sus puertas hace nueve  años en la calleAlberto Alcocer, y aunque como os venimos comentando el ambiente sea en principio tranquilo, no cierran la noche hasta las seis de la mañana. Quizás es un buen luga para ir en una cita, más que con amigos, donde al principio todo empieza con una copa y una buena chara pero acaba en un gran baile del más puro estilo americano.

      El local es muy amplio, lo que permite que en sus dos plantas haya un sonido diferenciado, ya que también ofrece para la noche no su suculenta carta de cocktails sino también un buen menú de Dj´s que consiguen el mejor sonido para la mejor noche. Quizás este un poco alejado de la zona de más marcha d Madrid, pero Moe´s Club está peparao para que entres a las 22 horas y no tengas la necesidad de cambiar de sitio, pudiendo estar alli hasta las seis o siete de la mañana.

Sesión de jazz Moes Club

Clamores

        26 años, 25 de música en vivo. Lluvias, cristales rotos, y un gran cartel iluminado  en colores que ya presagia el gran local que es. Pasan los años y el garito cada noche registra un lleno. No falta a su cita cada noche con un buen concierto,  jóvenes y no tan jóvenes comparten la misma edad dentro de Clamores. Situado en el centro de Madrid, casi hace esquina con la calle Trafalgar y en la frontera con Malasaña. Ya nos avisa de que a lo largo de la noche caminaremos en la línea entre lo picante que la noche nos ofrece y cierto gamberreo tradición en este barrio. Escaleras que casi nos bajarían al mismisimo infierno sino fuese por la música celestial que retumban sus paredes. Blues y Jazz, cierto Pop ochentero, o incluso viajes a la Cuba más profunda son alguno de los sonidos que salen y salieron de las guitarras que en Clamores han dado algún acorde. Antonio Vega, Chano Lobato o Jerry González. Especial mención al primero, que este pasado 12 de mayo nos dejó apagándose una de las velas de Clamores. Su inamovible decoración, y ese ansia por anclarse en sus orígenes hacen de éste local que cada día se modernice aun más.

        Mañana habrá otro concierto, y si usted no puede, pasado tiene otro. Clamores es una puerta abierta a madrileños y visitantes, con el único requisito de que si va una vez, no podrá dejar de ir. Botellines de Mahou, whiskey sin mejor mezcla que el agua, o gyn tonic que decoran las mesas del local mientras los grupos esperan en el escenario a que cada noche lleguen nuevos invitados. En 1981 empezó todo, al igual que cada noche usted puede volver a 1981, porque mañana en Clamores es 25 de julio del ochenta y uno y detrás de la barra hay un camarero esperándole con su ginebra coca cola y un grupo afinando sus gutarras antes de empezar el concierto.Clamores Jazz